viernes, 2 de noviembre de 2012

Recuerdos que van y vienen; mientras te destruyen lentamente.

Son las doce, creo, es otro día más al fin y al cabo,
Son las doce y  aún no puedo dormir.
Estoy sentada en el borde de mi cama, apoyada en la ventana, mirando hacía tu casa, no sé por qué, como si fueras a aparecer de la noche y me fueras a estrechar entre tus brazos, no eso no sucederá.
Intento descansar pero los recuerdos comienzan a emerger en mi mente, son demasiados momentos, que al recordarlos, provocan que mis mejillas se sonrojen  y sonrío sin saber muy bien por qué.
Pero entonces vuelvo a recordar que esos momentos, tu no los guardas en tu corazón con el mismo valor que yo, por ello una lágrima cae por mi mejilla, todo había acabado y no me había dado cuenta hasta ahora
No acabó ni ayer, ni hoy, fue hace mucho...
Con aquel último abrazo, aquella última vez...
Siento haber tardado tanto.
Seco mis lágrimas y me recuesto en mi cama, dejaré la ventana abierta, seguiré mirando hacia tu casa, hasta dormir y soñar con que volvemos a empezar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario