lunes, 12 de noviembre de 2012

Mi pequeña mariposa.

Esto es un reto para mí, sabes perfectamente en qué consiste mi forma de escribir y que la rabia e impotencia es mi especialidad  y que a la hora de demostrar el cariño tiendo a no serlo demasiado y que de pequeña no paraba de demostrarlo, pero he crecido y según la mayoría de las personas cada día soy más fría, incluso hasta para ti , mira por fin hemos encontrado algo que anhelabas, en eso me parezco a ti.

Pero eso es otra historia, la que te quiero contar, por primera vez y por muy raro que suene esto es el lado bueno, ese en el que por las noches me abrigas y me colocas las almohadas dejando que caiga en un sueño aún más profundo y que por muchas veces que tropiece literalmente, siempre me agarrarás de la otra mano, impidiendo que las lágrimas se apoderen de mí, y que aunque mi mal humor de la mañana probablemente sea de los peores, siempre o cuando hay suerte, consigas que sonría y que por muy mal que estés tú, me proteges intentando que vivamos lo mejor posible que aunque yo no hable, me entiendes con gestos y miradas, y que si has probado el chocolate o durante nueve meses dormías con música de piano, eso era por mí y eso marca.

Puede que ya no te busque por la casa, para que no te vayas sin mí, pensamientos sin razón, por que sé que nunca lo harás, y que no te abra los ojos en medio de tu siesta para saber si estás ahí, creo que esto lo agradeces, A pesar que haya crecido, cambiado y con ello, mi forma de demostrar el cariño, quiero que lo sepas que te quiero y lates dentro de mí y esta es una de las maneras.

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