El amor, ese gran desconocido, se puede definir de tantas maneras... según su forma, momento, circunstancia e incluso medida, hasta tipo como el chicle.
Un día sin saber cómo ni por qué, en un día normal, de forma casual y repentina, aparece algo en tu vida que torna todo lo que ya estaba escrito y, sin llegar a comprender muy bien por qué tu vida ya ha cambiado, justamente en ese instante en el que entra en tu vida, cambiando tus planes y perspectivas.
Pero es justamente el momento si quieres que sea caramelo, del que se disfruta cada instante, sin dejar nada más que un suave recuerdo en el paladar, o chicle, efímero como ninguno del que se saborea el principio lleno de chispa y magia, pero con el tiempo y de tanto roer, se pierde la ilusión cayendo en la monotonía y perdiendo su encanto, quedando un molesto recuerdo y masa intragable, que te formará un nudo en la garganta cada vez que te despistes quedándote sin oxígeno y atragantando tu existencia, aceptando que por mucho que intentes recuperar el sabor, nunca será como al principio, por que ni la mejor de las aguas curará cada mordisco que le des.
sábado, 29 de diciembre de 2012
domingo, 16 de diciembre de 2012
Un suspiro con sabor a recuerdos.
¿Que sí he estado tan enamorada que creía volar? En un principio creía que sí pero con el paso del tiempo me dí cuenta que no volaba, solo me arrastraba a ras de suelo raspandome a mi y a mi corazón.
Siempre hay algo que sucede, algo que sale mal, un gesto una mirada, una palabra, la propia actitud, ya no estás con el, todo se ha desvanecido.
Piensas en él, en sus labios que antes besabas, fueron los que te negaron aquel beso, aquellas palabras duras, frías sin sentimiento, crueles, sí, han salido de él, la misma persona que que querías con toda tu alma, ahora la desprecias con todo su ser, esas manos que antes te acariciaban son las mismas que te empujaron rechazándote, pero después comprendes, no eras para él, ni él para ti, sólo ha sido algo pasajero, los daños se repararán, eso sí, con el tiempo.
Siempre hay algo que sucede, algo que sale mal, un gesto una mirada, una palabra, la propia actitud, ya no estás con el, todo se ha desvanecido.
Piensas en él, en sus labios que antes besabas, fueron los que te negaron aquel beso, aquellas palabras duras, frías sin sentimiento, crueles, sí, han salido de él, la misma persona que que querías con toda tu alma, ahora la desprecias con todo su ser, esas manos que antes te acariciaban son las mismas que te empujaron rechazándote, pero después comprendes, no eras para él, ni él para ti, sólo ha sido algo pasajero, los daños se repararán, eso sí, con el tiempo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Placeres inconfesables.
Hace poco escuché en una película que uno de los mayores placeres es que te cepillen el pelo, en aquel momento pensé que estaba en lo cierto, sin dudarlo, era perfecto, esa sensación de placer, que te recorre el nervio, hasta la espina dorsal, provocando un escalofrío, es una de esas cosas que podrían considerarse tu punto débil.
Pero no, ahora discrepo, una de las mejores cosas que hay son las manos, sentir su temperatura y apoyarte en ella, su suavidad para deslizar tu índice mientras dibujas en ellas y poder sentir el latir nervioso de ellas, que se compenetre contigo para provocar una mirada tímida y sonreír, lo mejor de ellas es que de repente se cierren y no quieran dejarte ir, o por lo menos lo intente, mentira... la mejor parte es cuando nunca te sueltan.
Pero no, ahora discrepo, una de las mejores cosas que hay son las manos, sentir su temperatura y apoyarte en ella, su suavidad para deslizar tu índice mientras dibujas en ellas y poder sentir el latir nervioso de ellas, que se compenetre contigo para provocar una mirada tímida y sonreír, lo mejor de ellas es que de repente se cierren y no quieran dejarte ir, o por lo menos lo intente, mentira... la mejor parte es cuando nunca te sueltan.
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