Pasan segundos, minutos y horas y aún seguimos en la misma situación empecinados en que no yo soy para ti, ni tú para mí y, que mirando más allá del ahora nos perdimos, ahogándonos en burbujas de ilusiones y falsas esperanzas y, aunque la máquina del tiempo no exista, nosotros sí tenemos marcha atrás, pero preferimos la manta del orgullo y falsa felicidad, antes que volver a caminar de la mano, que aunque por poco tiempo lo hicimos, pudimos comprobar que tras pasos pequeños, largos cortos, nerviosos y rodillas temblorosas y llenas de ilusión, palabras dulces y juguetonas, miradas cómplices, seductoras, tímidas, caricias al principio nerviosas pero por último con significado distintivo, bromas de mal gusto, pero al fin y al cabo formaban parte de nosotros, abrazos que me hacían entrar en calor con tu manera de dármelo, formando un conjunto que acababa con besos y más besos, que en tu ausencia me hacían suspirar, formar un recuerdo perfecto para así guardarlo en mi corazón, que aunque fueron pocos, el dolor en él fue igual al sentir tu partida inesperada, por que aunque sabía que no sería eterno, tampoco pretendía que lo fuera esperaba que tu hospedaje en mi mundo fuera más largo, pero recuerda que aunque tú hayas tirado la llave al mar, yo siempre tendré una copia, aunque trate de aparentar que la puerta está cerrada, está ahí y sí lo está es para los dos.
Y ahora es cuando realmente siento tu esencia, por tu ausencia.
martes, 26 de febrero de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
Un gato negro acompañado de un trece.
¿Y si tan solo fuera pasajero? No, borra eso de tu mente, has tocado techo y el castillo sin ser palacio se ha desplomado, y con el cada grano de arena puesto cada día se ha esfumado como polvo en el viento, que es lo que somos, solo polvo en el viento, no hay dirección concreta, de la misma manera que llegamos emprendemos vuelo por la playa de la vida, sin saber si tu destino es ser llevado por la marea de la incertidumbre y la amargura, si jugarás en papel protagonista con el que los niños jugarán contigo y simplemente esa de atrás que pisotea todo el mundo y nadie valora.
No, aún no lo creo ha pasado, a pesar que es algo que sospechabas e incluso anhelabas has subido a lo más alto y has caído diez veces más rápido de lo que habías subido, la gravedad supongo...
No, la gravedad no ha sido la culpable si no mi propia ingenuidad, ni las cosas son eternas ni buenas ni malas, las cosas son un dulce amargo y pequeño.
Amargo por ese vacío que te asfixia el pecho, sentir su ausencia aún teniéndolo presente y sentir que parte de tu esencia se ha ido junto con su piel, que ya no hay manos que te guíen, ni los recuerdos que posees se podrán mejorar, y esos detalles se esfumarán como esas mariposas que un día llegaron.
Pero recuerda, que hice una copia de la llave de la puerta de mi mundo, de nuestro mundo.
No, aún no lo creo ha pasado, a pesar que es algo que sospechabas e incluso anhelabas has subido a lo más alto y has caído diez veces más rápido de lo que habías subido, la gravedad supongo...
No, la gravedad no ha sido la culpable si no mi propia ingenuidad, ni las cosas son eternas ni buenas ni malas, las cosas son un dulce amargo y pequeño.
Amargo por ese vacío que te asfixia el pecho, sentir su ausencia aún teniéndolo presente y sentir que parte de tu esencia se ha ido junto con su piel, que ya no hay manos que te guíen, ni los recuerdos que posees se podrán mejorar, y esos detalles se esfumarán como esas mariposas que un día llegaron.
Pero recuerda, que hice una copia de la llave de la puerta de mi mundo, de nuestro mundo.
lunes, 4 de febrero de 2013
Castillos por palacios.
Nada es eterno, tampoco pretendo que lo sea, pero aunque sea un por un tiempo, esto crea una sensación de impotencia distinta a las demás no se trata de un reto, ni de una obligación, se trata de ver como cae como un salto en el vacío, cada pequeño grano de arena construido lentamente con esmero y dedicación, formado por lo mejor y lo más exquisito posible.
Dar el todo por el todo, sólo así el castillo de arena se hace palacio y la muralla que lo protege infranqueable, mientras que el todo por el nada, sólo provoca desesperación al ver cómo los andamios no tienen muro que sujetar y los peones en huelga.
Nada es eterno, ya lo sé, pero aunque sea por un tiempo, me gustaría que fuera más que por un tiempo, e incluso llegar a volar, juntos.
Dar el todo por el todo, sólo así el castillo de arena se hace palacio y la muralla que lo protege infranqueable, mientras que el todo por el nada, sólo provoca desesperación al ver cómo los andamios no tienen muro que sujetar y los peones en huelga.
Nada es eterno, ya lo sé, pero aunque sea por un tiempo, me gustaría que fuera más que por un tiempo, e incluso llegar a volar, juntos.
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