¿Y si tan solo fuera pasajero? No, borra eso de tu mente, has tocado techo y el castillo sin ser palacio se ha desplomado, y con el cada grano de arena puesto cada día se ha esfumado como polvo en el viento, que es lo que somos, solo polvo en el viento, no hay dirección concreta, de la misma manera que llegamos emprendemos vuelo por la playa de la vida, sin saber si tu destino es ser llevado por la marea de la incertidumbre y la amargura, si jugarás en papel protagonista con el que los niños jugarán contigo y simplemente esa de atrás que pisotea todo el mundo y nadie valora.
No, aún no lo creo ha pasado, a pesar que es algo que sospechabas e incluso anhelabas has subido a lo más alto y has caído diez veces más rápido de lo que habías subido, la gravedad supongo...
No, la gravedad no ha sido la culpable si no mi propia ingenuidad, ni las cosas son eternas ni buenas ni malas, las cosas son un dulce amargo y pequeño.
Amargo por ese vacío que te asfixia el pecho, sentir su ausencia aún teniéndolo presente y sentir que parte de tu esencia se ha ido junto con su piel, que ya no hay manos que te guíen, ni los recuerdos que posees se podrán mejorar, y esos detalles se esfumarán como esas mariposas que un día llegaron.
Pero recuerda, que hice una copia de la llave de la puerta de mi mundo, de nuestro mundo.

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